Me atrevería a decir que Septiembre es uno de los meses más lindos del año. Al pobre le tenemos atormentado. Es casi ineludible que apreciemos un pequeño escalofrío cuando se aproxima. Menos horas de sol, tardes de planificación, despertador, rutina…

Sin embargo está rebosante de alegría. Madrid , nuevas metas, comienzos, barbacoas de reencuentro, cambios, muchos cambios y la maravillosa sensación de una cerveza sin aguantar ya los 38 grados.

Pero si que es verdad, por lo menos a mi siempre me pasa; que el verano ha sido tan sumamente maravilloso que no nos hemos privado de nada (en cuanto a comida me refiero).

Y como Septiembre es maravilloso y no le quiero etiquetar con la palabra DIETA he creado una receta riquísima y super saludable, para a quien le cueste un poquito más este mes, darles motivos para sobrepasarlo.

El pasado viernes me dejé caer por tea shop (adoro el té y esta tienda es casi ficticia) y me hice con un botecito de té matcha.

Seguramente a estas alturas muchos habéis oido hablar de los beneficios de este tipo de té verde pero como no soy naaada pesada os informo por aquí un poco de uno de los secretos mejor guardados de los monjes Zen:

El té matcha es básicamente una hoja entera de té que tras un proceso de cultivo especial y una minuciosa recolección y secado, se muele para crear un polvo muy fino de un color verde intenso.
Se consume disolviendo este polvo en agua o leche, aprovechando así todos sus beneficios, ya que la mayoría de ellos se quedan en la hoja cuando haces una infusión.

Aunque el té molido tiene su origen en la China de tiempos de la dinastía Song, han sido los monjes Zen del Japón los que popularizaron la tradición. Durante largas horas de meditación bebían matcha para permanecer alerta y tranquilos favoreciendo la concentración y la claridad de la mente sin la energía nerviosa que proporciona el café.
De hecho uno de los lugares en el mundo donde la gente vive más tiempo es Okinawa, Japón. Se ha atribuido en parte al consumo regular de té matcha.

El té matcha calma y relaja, mejora nuestro estado de ánimo y ayuda en la concentración. Matcha es rico en L-teanina un aminoácido que promueve un estado de relajación y bienestar. Relaja sin dar somnolencia y da energía sin agotar. Puede contener hasta cinco veces más de este aminoácido que los tés negros y verdes comunes. Además aumenta el metabolismo, reduce el colesterol y los niveles de azúcar en sangre.
Vamos que es maravilloso para a todos los que se les atraganta este mes… jejeje
Ya está, ya os dejo la receta donde he incorporado este ingrediente mágico. He sido un poco pesada, pero hacía mucho que no publicaba una receta y había que empezar fuerte la temporada jaja.
Gluten free matcha tea mini cheesecakes
CANTIDAD: 10 Mini cheesecakes
ALÉRGENOS: Huevo, fructosa, lactosa.
TIEMPO: 15 min de preparación y 30 mins horneado
NIVEL: MUY FÁCIL
Ingredientes:
350gr de queso philadelphia (light)
2 huevos
2 cucharadas de harina de arroz
60 gr de azúcar con Stevia (yo usé marca La azucarera)
-NOTA: Este tipo de azúcar nos permite reducir al 50% la cantidad de azúcar que agregamos a nuestra receta debido al poder edulcorante de le Stevia.
-135gr de galletas tipo oreo (Sin gluten)
-2 cucharaditas de té matcha

Preparación:
Primero precalentamos el horno a 200ºC y engrasamos los moldes.
Trituramos las galletas sin gluten y añadimos un chorrito de leche. Colocamos como base en cada mini molde.
A continuacion mezclamos el queso tipo philadelphia con los huevos y el azucar. Una vez que tenemos la mezcla homogénea tamizamos el te matcha y la harina de arroz y mezclamos bien.
Repartimso por cada minimolde y ¡AL HORNO!
Horneamos primero 200ºC durante 10 mins y luego otros 20 mins a 120ºC.
Retiramos del horno y dejamos enfriar. Una vez que están a temperatura ambiente metemos en la nevera durante un par de horas antes de pode desmoldar.
Tachaaaan facil y sencillo

